Guía para docentes

Comprender lo que nos ocurre: respuestas frente a emergencias

Docente acompañando a sus estudiantes en el aula

Educación en Emergencias · Salud Mental y Apoyo Psicosocial

Las escuelas y aulas comunitarias son, tras un terremoto, una fuente de protección y esperanza para niñas, niños y adolescentes.

Cuando el suelo se mueve, no solo sufren las estructuras físicas: también se alteran nuestra sensación de seguridad, nuestras rutinas y nuestro equilibrio emocional. Para poder cuidar y guiar a sus estudiantes, las y los docentes necesitan primero comprender qué les está ocurriendo a ellos mismos.

Esta guía integra los marcos e instrumentos internacionales más reconocidos en Educación en Emergencias (EiE) y Salud Mental y Apoyo Psicosocial (SMAPS/MHPSS), con explicaciones claras y de aplicación directa en el aula.

En esta guía encontrarás

Primeros auxilios psicológicos (PAP)

En los momentos inmediatos y las semanas posteriores a un terremoto, los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) permiten ofrecer atención y apoyo inmediato a las personas afectadas, ayudándolas a recuperar seguridad, calma y conexión con sus redes de apoyo.

Los tres principios básicos del PAP (OMS / IASC)

Observar

  • Comprobar la seguridad del entorno.
  • Identificar personas con dolor evidente o en riesgo inmediato.

Escuchar

  • Iniciar contacto de forma cercana y respetuosa.
  • Preguntar por necesidades claras; calmar y contener.

Vincular

  • Ayudar a cubrir necesidades básicas.
  • Conectar con la red familiar y de apoyos disponibles.

Escucha activa sin presión

  • Acompañar con respeto: estar presente, disponible y atento a los relatos o al silencio.
  • No forzar el relato: nunca presionar a narrar la experiencia traumática; puede retraumatizar.
  • Atender lo inmediato: garantizar seguridad física, abrigo, agua y reconexión con familiares antes de abordar emociones complejas.

Validación emocional

Validar es transmitir con empatía que las reacciones que sentimos son completamente comprensibles frente a la magnitud del desastre.

  • Acoger el llanto, el miedo o el enojo sin juzgarlos ni corregirlos apresuradamente.
  • Evitar frases invalidantes, aunque se digan con buena intención.

Frases que conviene evitar

"No llore" · "Hay que ser fuertes por los niños" · "Pudo ser peor" · "Ya pasó todo" — suelen aislar emocionalmente a quien sufre, aunque la intención sea buena.

Quienes brindan apoyo (docentes, orientadores o miembros de la comunidad educativa) pueden promover estas condiciones mediante acciones sencillas:

1

Garantiza la seguridad

Verifica que el entorno sea seguro y reduce la exposición a riesgos.

2

Acércate y escucha

Habla con calma, escucha sin juzgar y respeta si la persona no quiere hablar.

3

Ayuda a recuperar la calma

Ofrece un espacio tranquilo y, si es necesario, ejercicios sencillos de respiración.

4

Devuelve el sentido de control

Permite que la persona tome pequeñas decisiones sobre lo que necesita y cómo recibir apoyo.

5

Fortalece las redes de apoyo

Facilita el contacto con familiares, docentes, compañeros u otras personas de confianza.

6

Orienta y conecta

Brinda información clara y facilita el acceso a los recursos o servicios de apoyo disponibles.

7

Transmite esperanza

Reconoce sus capacidades y recuerda que es posible avanzar paso a paso con apoyo.

Recuerda: los primeros auxilios psicológicos no buscan resolverlo todo, sino ofrecer apoyo humano, práctico y respetuoso en un momento difícil.

Respuestas del organismo ante la amenaza

Frente a la sacudida de un terremoto o la amenaza constante de las réplicas, el organismo activa automáticamente respuestas biológicas de supervivencia, que preparan al cuerpo para actuar ante una posible amenaza. Comprender nuestras reacciones ante situaciones adversas ayuda a reconocerlas como respuestas naturales frente a experiencias complejas y a reducir la culpa por lo que sentimos o hacemos.

Fisiológicas (en el cuerpo)

  • Corazón acelerado y respiración rápida.
  • Tensión muscular y temblores.
  • Respuestas automáticas de lucha, huida o congelamiento. El congelamiento o freeze puede manifestarse como una sensación de parálisis o dificultad para reaccionar ante la amenaza.

Cognitivas (pensamiento y atención)

  • Atención en “túnel”: la atención se concentra intensamente en señales relacionadas con la amenaza, como grietas, ruidos, salidas o la ubicación de los niños.
  • Dificultad de concentración y olvidos frecuentes.
  • Hipervigilancia: estado de alerta excesiva y constante en el que se buscan señales de amenaza, incluso cuando no existe un peligro real.

Cognitivas (pensamiento y atención)

  • Atención en "túnel": foco solo en grietas, ruidos, salidas o ubicación de los niños.
  • Dificultad de concentración y olvidos frecuentes.
  • Hipervigilancia: confundir un ruido cotidiano con un nuevo sismo.

Emocionales (lo que sentimos)

  • Shock o adormecimiento: sentir que lo vivido "no parece real".
  • Miedo intenso, especialmente ante réplicas o lugares cerrados.
  • Irritabilidad, labilidad y culpa del docente o cuidador.

Conductuales (en el comportamiento)

  • Alteraciones del sueño y pesadillas por temor a un nuevo temblor.
  • Aislamiento, o por el contrario, hiperactividad e incapacidad de pausar.

La diversidad en el afrontamiento

No existe una forma "única" o "correcta" de reaccionar tras un desastre. La gran mayoría de las personas afectadas muestra una capacidad natural de recuperación progresiva a medida que se restablecen la seguridad, las relaciones comunitarias y las rutinas escolares.

Mientras alguien puede mostrarse tranquilo a los pocos días, otra persona puede tardar semanas en sentirse segura de nuevo. Ambas trayectorias deben acogerse con la misma empatía, sin diagnósticos apresurados.

Semáforo de las respuestas al estrés

Basado en IASC (2007), el PFA II de Save the Children y el kit SHLS de IRC. Úsalo para saber cuándo brindar contención en el aula y cuándo derivar a servicios especializados de salud.

Pregunta orientadora: ¿Esto que estoy observando hace parte de una respuesta esperable al estrés o requiere apoyo especializado?

Nivel Reacciones observables ¿Cómo intervenir y responder?
Verde
Estrés agudo esperable
Susto intenso ante ruidos bruscos o réplicas; temblores o llanto en momentos de tensión; insomnio o angustia transitoria en las primeras semanas; dificultad temporal para concentrarse en clase. Primeros Auxilios Psicológicos: escucha activa y validación emocional, mantener rutinas sencillas y flexibles en el aula.
Amarillo
Sobrecarga y agotamiento docente
Agotamiento físico y emocional extremo; desgaste por empatía (fatiga por compasión); irritabilidad o frustración constante; sensación de estar desbordado por las demandas del entorno. Promover espacios de desahogo entre pares, rotación de tareas y descansos programados.
Rojo
Señales de alarma
Pensamientos o intenciones autolesivas o suicidas; desconexión severa de la realidad; ataques de pánico incapacitantes que no ceden; respuestas traumáticas severas por más de un mes; consumo peligroso de sustancias para evadir. Derivación especializada inmediata, acompañar de forma segura en la medida de lo posible hasta recibir atención especializada

La doble condición de afectado y respondiente

La INEE y el IRC señalan el reto particular que viven las y los docentes en emergencias comunitarias: sostienen a otros mientras también están viviendo la crisis.

Como persona y víctima directa

  • Daños en su propia vivienda.
  • Preocupación por sus seres queridos y su propia seguridad.
  • Miedo frente a las réplicas.

Como docente y líder protector

  • Guiar la evacuación del aula.
  • Calmar la angustia de sus alumnos.
  • Mantener el espacio escolar seguro y contenedor.

Quienes acompañan a otros también viven los efectos de una emergencia. Reconocer cómo estamos, identificar nuestros límites y buscar apoyo cuando lo necesitamos nos ayuda a sostener el acompañamiento educativo. Cuidarnos no es una responsabilidad exclusivamente individual: también necesitamos redes de apoyo y condiciones institucionales para no afrontar esta tarea en soledad.

Checklist: estrategias de autocuidado individual

Basado en el IRC Self-Care Manual. Marca las prácticas que ya incorporas en tu jornada.

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Aulas Seguras y comunicación pedagógica

El modelo de Espacios Seguros de Sanación y Aprendizaje (SHLS, IRC) y la Caja de Herramientas PSS-SEL de la INEE ofrecen pautas concretas para transformar el aula tras un terremoto.

Estructura flexible y retorno progresivo a la rutina.

Mantener referentes claros, adaptar los tiempos y las actividades a las condiciones del grupo y retomar gradualmente las rutinas cotidianas.

Aprendizaje socioemocional (SEL)

Favorecer procesos de aprendizaje y acompañamiento emocional que permitan reconocer y expresar emociones, fortalecer vínculos, desarrollar estrategias de regulación y recuperar progresivamente la confianza y la participación.

Apoyo entre pares e inclusión

Dinámicas comunitarias y el módulo "Yo apoyo a mis amigos" (UNICEF/Save the Children).

Normalizar sin minimizar

Evitar la minimización

"Tranquilo, no pasó nada, no hay que llorar" — invalida el dolor de quien lo vivió.

Evitar la patologización

"Está gravemente traumado, necesita un psicólogo de inmediato" — etiqueta como enfermedad lo que suele ser una reacción esperable.

Mensaje de validación y psicoeducación

"Es totalmente normal que sientas miedo o que el corazón se te acelere cuando escuchas un ruido fuerte. Lo que vivimos con el terremoto fue un susto muy grande y nuestro cuerpo reacciona así para protegernos. No estás loco/a ni enfermo/a. Poco a poco, conversando, jugando y estando juntos en la escuela, nos iremos sintiendo más tranquilos. Estoy aquí para acompañarte."

Checklist: decálogo del docente en tiempos de emergencia

Diez claves para sostenerte a ti y a tu comunidad educativa. Marca las que ya practicas.